jueves, 25 de abril de 2013

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN POSITIVA?

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→ Se trata de reforzar las buenas actitudes y comportamientos del niño en vez de recriminarle las malas acciones.



→ Si le felicitas un niño cuando hace algo bien, el pequeño se sentirá estimulado para continuar su buen comportamiento. Estará feliz y lleno de satisfacción.  Por el contrario si le reñimos continuamente, se irá convirtiendo en un pequeño rebelde, porque no sentirá estímulos suficientes para portarse bien.   



→ El niño necesita saber que sus padres y profesoras están satisfechos de él. Ese es su mejor premio y triunfo.



→ Hay que dedicar mas tiempo a alabar los buenos comportamientos que a castigar las malas acciones, esto no quiere decir que no tengamos que corregirle, pero es mejor a solas y haciéndole ver lo que han hecho.



→ Cada día hay que sorprenderle haciendo algo bien para poderle felicitar. Para que hagan las cosas bien tenemos que enseñarle a hacerlas y poner una serie de normas en casa para que las vayan cumpliendo. Con las normas les cuesta menos obedecer.



→ Nuestro ejemplo es el primer punto de apoyo.



→ ¿Cómo conseguimos llevar a cabo esta forma de educación? Con mucho cariño, mucha paciencia y mucha constancia, (sin tirar la toalla).

martes, 23 de abril de 2013

UN CUENTO PARA LOS NIÑOS DE LA ACADEMIA Y LOS QUE QUIERAN HACERSE NIÑOS POR UN MOMENTO...


 
Erase una vez una niña como tú, quizás un poco más mayorcita. Le encantaba perder el tiempo en compañía de los árboles, de los pájaros, del viento... Su vida transcurría entre las obligaciones diarias y unas largas y placenteras estancias en el bosque que rodeaba su casa. Se sentía un ser especial. Muchas veces había hablado a sus compañeros de clase, cuando aún asistía a la escuela, de lo bien que se lo pasaba sola en aquel bosque, aunque siempre la miraban burlones y se reían.


Todo aquello no lo entendía muy bien, pero le daba lo mismo; se sentía diferente y no le importaba.


Cierto día, algo llamó su atención, era un ruido que le hizo volver la cabeza. En muchas ocasiones había tenido encuentros fortuitos con animales que habitaban entre los árboles. Pero algo le decía que aquel sonido no era de ninguno de ellos. Como si de un juego se tratase, saltó girando de golpe, y lo que pudo ver por un segundo tan sólo, le dejo sin habla. Fue brevísima la visión, pero estaba muy clara: un duende, pequeño como un ratón, se escondía detrás de un gran árbol, y ella lo había visto. Sabía que no podía agarrarlo, pero se dirigió lo más rápidamente que pudo hacia aquel lugar. "Te pillé", le dijo, pero ya no estaba allí.



Pasaron días y días, semanas, incluso meses, y no conseguía verlo otra vez. Aun así, sabía que allí se encontraba, y seguramente no estaba sólo. Su querida abuela le contaba muchas historias de duendes y hadas, y por eso la pequeña, tratando de averiguar, le preguntaba insistentemente sobre aquellos cuentos. Tanto perseveró
en el tema, que llegó el día que la buena mujer quiso saber el motivo del interés excesivo de su nieta, pero no logró sacarle ni una palabra ni media.


Creía la niña que, como en las viejas historias que le narraban, si guardaba el secreto de su misterioso encuentro, lo salvaría de todo mal, consiguiendo así, posiblemente, ver de nuevo a aquel duende. Seguía pasando el tiempo, y nada. Pero no por ello perdía las esperanzas de volver a ver al pequeño ser, cazado por su vista de aquella manera tan rara. Y aunque a lo mejor no te lo creas, el tiempo le proporcionó una nueva oportunidad, que vivió con mayor intensidad y emoción que la vez primera.

Cierto día sintió como un estremecimiento que le llegaba muy dentro del alma. Y, ahí estaba. Pero no estaba solo, pues tres más iguales a él le acompañaban. No se asustaron, sino que cuando ella se acercó para decirles algo, se fueron, despidiéndose con la mano mientras se alejaban. Ya nunca más logró verlos. Pero, ¿sabes?, no me importa, porque sé que allí siguen todavía y tal vez algún día vuelvan a aparecer.

 

lunes, 11 de marzo de 2013

JUEGOS QUE AYUDAN A DESARROLLAR LA INTELIGENCIA

En el desarrollo del niño uno de los aspectos que más favorecen el progreso de su inteligencia es el juego y la multitud de oportunidades que éste supone para la estimulación de los niños. Se debe tener presente que la inteligencia tiene multitud de vertientes que requieren una similar estimulación para que los niños tengan un desarrollo equilibrado en las diferentes áreas. Así tenemos que ir dejando atrás la clásica idea según la cual la inteligencia se reduce a la inteligencia propia del lenguaje y la correspondiente al razonamiento de tipo más abstracto o manipulativo (es decir, la capacidad de manipular figuras, imaginar objetos, etc., sin que participe el lenguaje en ningún momento).
En la actualidad se habla de que disponemos de unas 8 inteligencias diferenciadas, teoría desarrollada por el psicólogo americano H. Gardner, y por supuesto no tenemos el mismo rendimiento en todas ellas, sino que podemos tener una gran capacidad en una y un bajo rendimiento en otra. Podríamos decir que lo más conveniente sería presentar un perfil equilibrado entre las diferentes inteligencias pero en algunas ocasiones también puede ser interesante tener una inteligencia más desarrollada que las otras, lo que se podría constituir en un talento.
A continuación hablaremos de las diferentes inteligencias y cómo las podemos estimular por medio del juego:
- Inteligencia lingüística: se refiere a la capacidad relacionada con el lenguaje, tanto en la comprensión como en su expresión. Un ejemplo de persona que presenta un desarrollo más marcado de esta área sería un escritor o un poeta.
En cuanto a juegos y otras herramientas que podemos utilizar para estimular la inteligencia lingüística podríamos hablar de endenvinalles, canciones, "trabalenguas", juegos de encadenar palabras, descubrimiento de los diferentes sonidos que componen una palabra, hacer rimas ...
- Inteligencia corporal o kinestésica: se refiere a la capacidad para utilizar de forma precisa y exacta nuestro cuerpo, tanto en lo referente a movimientos globales como correr o bailar como movimientos tanto finos como el de un cirujano en el aplicar un corte con el bisturí.
En cuanto a juegos: podemos hablar tanto de los de tipo motor más grueso como cualquier tipo de deporte hasta los movimientos más finos como los juegos de construcción o de crear collares con bolitas.
- Inteligencia musical: la capacidad para percibir el ritmo, tanto en lo referente a la escucha como a la producción musical por medio de instrumentos o el canto. Una persona con un buen desarrollo de esta inteligencia sería un músico, un cantante o un compositor.
En cuanto a su estimulación la formula más eficaz consiste en la exposición a la música de forma lo más precoz posible, especialmente la música clásica sinfónica, pero también se convierten en una herramienta importante los juegos de seguimiento de ritmos, las canciones infantiles o bien los juegos de afinar el oido como descubrir ruidos o instrumentos a la naturaleza oa la música.
- Inteligencia espacial: se trata de la habilidad para percibir y representarse el espacio, serían habilidades propias de un arquitecto, un fotógrafo, un artista, etc.
Para la estimulación una de las formas más eficaces es el uso de juegos de construcción, así como el dibujo o los juegos de exterior como las carreras de orientación. Asimismo juegos complejos como el ajedrez o el Tangram ayudarán a desarrollar esta capacidad.
- Inteligencia lógico - matemática: esta inteligencia se ocupa de la capacidad de resolver problemas en los que no esté implicado el lenguaje. Sería la inteligencia más propia de un matemático, un ingeniero o un economista.
La forma de estimular esta inteligencia correspondería con la presentación de sitacions problemáticas y la búsqueda de herramientas para su resolución, aspecto que se puede desarrollar tanto a partir de juegos de mesa, como el parchís o el ajedrez como partir de las situaciones que nos ofrece la cotidianeidad.
- Inteligencia interpersonal: podríamos hablar de nuestra capacidad para relacionarnos socialmente de una forma eficaz y satisfactoria, resolver adecuadamente los problemas interpersonales y comprender y saber actuar conforme a los sentimientos de los demás.
En este ámbito el juego adquiere gran importancia por medio de los juegos grupales y también los juegos de equipo como los deportes pueden ayudarnos en este sentido. Sin embargo, los juegos de simulación de situaciones cotidianas teatralizadas como los juegos de cocinitas, de representación de la escuela, etc. serán los que nos podrán ayudar más en este sentido a estas edades.
- Inteligencia intrapersonal: probablemente esta sea una de las inteligencias que más tarde se desarrollan, se trata de la capacidad de autoconocimiento, autocontrol, identificación de las emociones propias y regulación del pensamiento. Podríamos hablar de la inteligencia propia de un filósofo o un escritor por ejemplo.
Para ir potenciando esta inteligencia, aunque en las primeras edades resulta difícil, podemos utilizar juegos que estimulan la atención y la concentración como: el Memory, Simon, buscar diferencias o los juegos de mesa que implican el uso de estrategia.
- Inteligencia naturalista: se trata de la capacidad para captar la naturaleza, comprender-y poder actuar sobre ella de forma eficaz. Se trataría de la inteligencia propia de personas que trabajan y viven en contacto con la naturaleza como campesinos, botánicos, biólogos.
La mejor manera de estimular este tipo de inteligencia consiste en la experimentación y la vivencia de la naturaleza, así el contacto con esta resultará  fundamental para su desarrollo, ya sea por medio de la práctica del senderismo, la orientación o la familiarización con las especies vegetales y animales.

miércoles, 27 de febrero de 2013

NIÑOS QUE NO ATIENDEN

 
Los niños con trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad, entienden, pero no atienden. Esto significa que les cuesta más rendir académicamente porque no están atentos y no porque su inteligencia sea menor. Su procesamiento de la información es más lento, por eso les cuesta más codificarla y estructurarla. Entre el 3% y el 5% de los escolares entre 6 y 16 años sufren este trastorno de atención que se manifiesta en la hiperactividad, la impulsividad y el exceso de actividad motora.



Lo sufren más los chicos que las chicas (con una prevalencia de 9 a 2). En ellos, la falta de control de los impulsos y su hiperactividad es más evidente, por lo que su diagnóstico es también más temprano, en torno a los cinco años. En las chicas hay que esperar hasta los ocho años para que se les haga un diagnóstico correcto.



Entre el 25% y el 30% de estos alumnos no supera el segundo ciclo de la ESO.



El trastorno por déficit de atención es un trastorno mental de base neurobiológica. Tiene un componente hereditario. No es una enfermedad ni de ricos ni de pobres, como se ha dicho, aunque factores externos (un ambiente desestructurado, sin normas, sin pautas, donde el niño no recibe esfuerzos positivos) pueden acentuar los síntomas.


El trastorno por déficit de atención no tiene cura; sin embargo, con el paso del tiempo, sus síntomas, sobre todo el exceso de actividad motora, disminuyen espontáneamente. El trastorno es mucho más llevadero si el diagnóstico y el tratamiento multimodal es precoz, la familia y el colegio trabajan coordinadamente, se les enseñan hábitos de estudio y se les mantiene la autoestima.
Los niños con trastorno por déficit de atención se mueven demasiado, tienen conflictos en el patio y en el comedor, se distraen por estímulos externos, están en las nubes, dejan sin acabar las tareas que empiezan, perece que no escuchan, no se organizan, son incapaces de mantener la atención más de cinco minutos seguidos, pierden objetos, se olvidan inmediatamente de una orden, pero, en cambio, son capaces de tener memoria futura.
Con todos estos comportamientos es fácil que tengan problemas escolares. De hecho, entre el 25% y el 30% de estos chicos no supera el segundo ciclo de la educación secundaria obligatoria.
"Porque el que no atiende, no entiende", señala el psicopedagogo de la Asociación para el Estudio y el Tratamiento del Déficit de Atención (ATEDA), Julio de Planas. "No es una cuestión de repetir curso, porque el que tiene un problema atencional, al año siguiente lo va a tener igual", prosigue De Planas.
La profesora titular de Psicología Diferencial de la UNED, Margarita Olmedo, insiste en este sentido: "Los estímulos externos e internos atrapan a estos niños sin que puedan controlar su situación personal. Esto tiene una repercusión en el ámbito educativo. Las alteraciones entre el aprendizaje escolar y la hiperactividad se entrelazan formando un círculo vicioso del que es muy difícil salir".
En resumen: como no se enteran, les cuesta más estudiar. Como son impulsivos, cometen más errores de lo normal (contestan sin pensar, precipitadamente). Y como tienen un exceso de actividad motora, suelen generar conflictos en la dinámica del aula.
Si en clase el profesor de Ciencias Naturales está explicando el sistema solar, estos niños, al ser más lentos en codificar la información, se lían en la elaboración del discurso, entonces se van a las nubes y pierden el interés.
Las asignaturas que más se les atascan son aquellas en las que pueden perder más fácilmente el hilo o la secuencia. Tienen dificultades con la lectura, ya que por su impulsividad y por su déficit de atención su mecánica lectora presenta muchos fallos: no leen las palabras correctamente, se saltan otras, incluso líneas enteras. En Matemáticas, porque tienen dificultades de secuenciación en los problemas de aritmética. También en aquellas materias donde tienen que memorizar (Lengua y Sociales).
"Confunden el entender las cosas con aprendérselas. Creen que cuando han entendido algo ya se lo han aprendido. Enseguida quieren pasar a otra cosa", señala el neurólogo y profesor asociado de Psicopatología de la Universidad Complutense, Javier Cabanyes.
Cabanyes explica que los programas terapéuticos de corte educativo deben incidir en que exista un mayor control de las conductas de estos niños (para ello hay que estructurarles muy bien el entorno mediante pautas regulares, previsibles y organizadas). También en que vayan adquiriendo un mayor autocontrol (enseñarles estrategias para que aprendan a pararse a pensar, a meditar antes de actuar). Y a que se autoinstruccionen (por ejemplo, que sepan que en un problema de matemáticas han de leer despacio el enunciado del problema, releerlo si hace falta, pensar primero qué tienen que contestar...). "Son niños que necesitan tener límites educativos claros, estables y anticipados", insiste Cabanyes.
Trabajar la autoestima de estos escolares es otra de las cuestiones que hay que tener en cuenta. Los niños hiperactivos son muy dependientes de lo que pasa, lo que les hace tener una dependencia afectiva grande. "Les afecta mucho lo que digan las personas que para ellos tienen alguna significación", señala Cabanyes. Y Olmedo añade: "Como son castigados continuamente y se les suele etiquetar de forma negativa, esto les lleva a una baja motivación".
Y estos niños tienen muchas cosas buenas: son más imaginativos que el resto, su creatividad es más grande, toman decisiones más rápido, no son nada rencorosos. "Es verdad que tienen riesgo de fracaso escolar, pero hay que remarcar que si se maneja bien el problema, pueden llegar a rendir mucho y a tener altas expectativas académicas", asegura Cabanyes.



viernes, 15 de febrero de 2013

BUEN FIN DE SEMANA

A veces, en la calle, al volver una esquina

aparece, ante ti, un gesto, un rostro.

Y es como si todo,

la pasión por la vida, mismamente,

se hiciera en un instante

el segundo preciso
para salvar el día que comienza.


Y percibes
el roce de una mano o ese fresco

aroma de la hierba y de la lluvia.

Si te fijas un poco,

verás correr ante ti las lagartijas

que en las tardes de siesta perseguías

cuando madre

trasteaba en el patio y en la torre

escuchabas el tac-tac de la cigüeña.


Son minutos escasos,

los precisos

para saber al fin que el paraíso

viaja en el autobús

y que te abre

sus puertas para entrar y la manzana
es más dulce si, al final, esta prohibida.


jueves, 14 de febrero de 2013

FELIZ DÍA DE SAN VALENTÍN




La Academia Pérez os desea un feliz día de San Valentín. 
Ser felices y compartirlo con las personas que más os quieren.